La garrochista tolimense Giseth Montaño Sáenz está de regreso en su especialidad, el salto con pértiga.
Pionera de esta modalidad en el departamento, tras una larga pausa dedicada a su hogar, ha vuelto con una fuerza imparable.
Aunque su nivel ya venía asomando en competencias universitarias y certámenes locales, el reciente Campeonato Nacional de Mayores en Bucaramanga sirvió como el gran medidor de su jerarquía en una programación de máxima exigencia competitiva.
Con un salto de 3,90 metros, Giseth se subió al podio y colgó la medalla de bronce, respondiendo con creces al respaldo del programa Deportistas Apoyados de Indeportes Tolima.
A punto de cumplir 30 años, la atleta está cada vez más cerca de recuperar los registros dorados de su primera etapa —cuando, siendo apenas una adolescente, superó la barrera de los 4 metros para ganarse un lugar en el Mundial Sub-20 de Bydgoszcz, Polonia (2016)—, antesala de una seguidilla de Juegos Nacionales y grandes Grand Prix de Atletismo que antecedieron su pausa.
De la mano de su entrenador de toda la vida, Nelson Barragán, y la Liga de Atletismo del Tolima, ha reconstruido un camino que promete cosechar frutos tan grandes, tal cual los del pasado. Como bien ocurre en esta disciplina, el objetivo es claro: arañar centímetro a centímetro las alturas para mantener al Tolima en la élite del salto con pértiga nacional y sudamericano, bajo el sello inconfundible del orgullo vino tinto y oro.
